martes, 14 de marzo de 2023

En recuerdo del Señor, Patricio Borlone y su avistamiento de luces extrañas.

 

 


En recuerdo del Señor, Patricio Borlone (1934 - 2022). Avistamiento de luces extrañas, varios testigos. Año de 1963, Arica, Chile.

En la tematica ufológica, estamos acostumbrados a debatir, criticar y porque no decirlo, a denostar al otro por las cosas más absurdas. Bueno, nada de esto tiene que ver con la siguiente nota, al contrario. Esta va dirigida simplemente para dar a conocer una persona que, realmente, aportó y sigue aportando con sus obras e invaluable apoyo a la cultura y a esta temática de los No Identificados, no solo me atrevo a decir en Chile, sino asimismo en las lides internacionales. Me refiero al Señor, Patricio Borlone (Q.E.P.D). Ya lo había visto en algunas notas, pero también por su aparición en el programa “Ovni” de televisión Nacional de Chile, con su avistamiento en Isla de Pascua. Pero más que hacer referencia a estas intervenciones mediáticas, deseo hablar sobre unas reuniones que tuve la suerte de estar acompañándolo.

 

Fue un día 11 de diciembre del año de 2018, cuando me encuentro en la red social de Facebook al Sr. Patricio Borlone. A las pocas horas de haberle enviado mi “solicitud” de amistad, acepta el contacto virtual. Desde ese momento, intercambiamos impresiones y casos relativos a nuestro tema en común, Los Ovnis. Al otro día conversábamos sobre nuestras colaboraciones en el diario La Estrella de Valparaíso, él, al igual quien suscribe esta nota, comenzó a escribir en la sección del suplemento "El Rayo". Con una pluma atrayente, entretenida y didáctica, exponía sobre las antiguas culturas y su desarrollo en algunos aspectos. Asimismo, me comento que escribió cerca de 16 años en la ciudad de La Serena, desconozco el medio de comunicación que lo acogió por esos años. Una persona muy amable y dispuesta a conversar, como pocas dentro del “circulo” ufológico. A pesar de su problema con sus cuerdas vocales, producto de una enfermedad que padecía desde hacía algunos años, mantuvo esas ganas de conversar. Para mí, además de varias personas ligadas a la investigación ufológica nacional, dejó huellas en este caminar en los ámbitos del “misterio”.Lamentablemente, la pandemía coarto todas las posibilidades de seguir reuniéndonos. Pero, logramos rescatar lo que aquí expongo.

 

                                                                     En los estudios de radio La Matriz, Valparaíso,marzo, 2020.

El Señor, Patricio Borlone.

Nacido el 14 de marzo del año de 1934, Patricio Borlone, estuvo por más de 35 años desempeñándose como Controlador de Tráfico Aéreo en diversas regiones de nuestro país, Chile. Además de escritor, cuyas obras son: 




 “Cuentos y Relatos del Aire al Medio Día”, 1998. “El cuarto Moai", 2003. Y novelas denominadas “El Baúl de Barro", "Detrás del último Altar” y “Piscina interior”.

 

 La reunión y un programa de radio.

No pasó mucho tiempo para que coordináramos una reunión, esta se llevó a cabo el día 10 de octubre del año de 2019. El lugar acordado fue en el local, El café del poeta, ubicado en la mítica plaza, Aníbal Pinto, uno de los puntos neurálgicos de la ciudad de Valparaíso. “Espéreme que estoy en la óptica ya que se quebró una parte de mis lentes”, fue el mensaje que me envió. La espera valía enormemente, ya que su figura emblemática en lo que es en el tema de los Ovnis, daba esas ansias de conocer sus experiencias relativas a este esquivo fenómeno aéreo. Las 17:00 horas daba el inicio a la junta, es así que los minutos pasaron volando, entre conversación y conversación surgió la idea de invitarlo a mi espacio radial. Por ese año, estaba en una radio comunal del puerto, “La matriz, radio”, perteneciente a la iglesia La Matriz, ubicada al costado de plaza Echaurren. Ese programa se realizó el día 12 de marzo del año de 2020.

“Parece que salió todo bien”, me decía el gran amigo, Patricio Borlone. Justamente, para varias personas, me incluyo, fue uno de esos programas de antología. He aquí la transcripción de lo que fue parte de aquel programa, en donde nos relata un interesante avistamiento.

 

El incidente del avión, LAN Vuelo 901

“Yo estaba en la Torre de Control ese día, estaba esperando que llegue el LAN vuelo 901. En esa época, yo muy joven, volaban los DC6B, eran cuadrimotores a hélice. Entonces despegó de Iquique  el avión con destino hacia Arica, y como unos 20 minutos después del despegue, el piloto me llama y me dice (la denominación aeronáutica no es por el nombre, es por la oficina, la entidad). Arica – Torre, ¿tiene tráfico?, trafico significa otro vuelo, otro avión en el sector. Ahí le respondo que Negativo, esa es una expresión aeronáutica que significa “No”. Y le digo, negativo, pero espere, voy a preguntar. Llame a Antofagasta por unos equipos de radio que tenemos especiales. Bueno, Antofagasta es el “papá” * de la toda zona norte hasta la frontera con Perú y llame a Tacna también a un aeropuerto cercano y no tenían vuelos ni tráfico de ningún tipo.

Entonces le respondo al piloto que negativo, no hay tráfico reportado. A todo esto, ya está llegando, estaba como a 10 minutos de Arica y me dice: “desde que salí de Iquique, tengo dos luces a unos 200 metros de mi ala derecha. Ellos venían a 5.000 mil pies y descendí a 3.000, ya quebró una capa de nubes de Stratus, delgada, pero hay que atravesarla. Ahora tengo la ciudad a la vista, pero esas dos luces persisten en mi ala derecha. Entonces, tomé mis binoculares y no lo pude localizar. Enciéndame sus luces de aterrizaje. Me responde: se las voy a encender pero por fabrica no las puedo encender en vuelo, pero le voy a “pegar” un “pestañazo ”. Entonces me hace una, lo ubico y lo observo que viene. Miro a hacia su derecha y veo estas dos luces. En un rango muy corto. Y observo con binoculares que las luces lo adelantan en un ángulo recto, absolutamente recto, parten hacia arriba y se meten en la nubosidad…se perdieron.

Le di las instrucciones para seguir su descenso normal y aterrizar. Inmediatamente cuando aterrizo yo bajé de la Torre y converse con él, señor, Cid, el piloto que en Paz descanse. Y me dice: “hemos sido testigos los 75 pasajeros y los 5 tripulantes, de lo que vimos, de que esas luces estaban y nos persiguieron hasta que llegamos a la ciudad y ahí desaparecieron”. Sí le dije, desaparecieron porque yo vi que en ángulo recto y se perdían. Pues bien, yo escribí en mi libro de novedades toda esta historia. El piloto después ya se fue y la tripulación ya se olvidó. Pero dos días después, me llaman del diario La Concordia, que ya no existe en Arica, “hablo con Don Patricio”, sí, hay un señor que se llama Gino Rossi que sacó una foto el día que sucedió el hecho del avión Lan y yo la tengo. La saqué con mi cámara nueva, Canon, con aun apertura de no sé cuántos segundos que era una verdadera “culebra”.”.


 Imagen, Diario Concordia, Arica.

 


Reflexiones.

Hasta aquí el relato de lo que fue testigo, no solo los pasajeros y tripulación del avión Lan, sino, también el señor, Patricio Borlone. ¿Un fenómeno natural o este tipo de luces responden a una “inteligencia”? No lo sabemos realmente, pero una cosa es cierta, estas situaciones se han dado desde hace varias décadas dejando a sus testigos con varias interrogantes. Pero ¿cuántos relatos como estos siguen guardados? Si me apuran, yo creo que varios. Ojalá se siga el ejemplo de nuestro amigo, Patricio Borlone, que dio un paso adelante para comentar su experiencia. Hoy, él, se encuentra entre las estrellas, quizás no con una pregunta, sino con la satisfacción de haber sabido que estos fenómenos nos han acompañado desde siempre. Un abrazo al cielo, querido amigo, Patricio. Gracias por todo.

 

Marcelo Moya S. 

14 - 03 - 2023.

marcelomoyas@gmail.com

 

 

martes, 12 de octubre de 2021

“La Tierra, un planeta brillante”

 

“La Tierra, un planeta brillante”

Que la observación de nuestros cielos se ha hecho más compleja, es verdad. Hoy en día, ya seamos astrónomos aficionados o no, el mirar el cielo se torna problemático, sobre todo si utilizamos equipos para ello. Claro que de todas formas nos podemos trasladar a lugares en donde no haya elementos que dificulten nuestra labor de observación, pero, a raíz de la pandemia y todo lo que eso conlleva, nos ha hecho – prácticamente – confinarnos en nuestras casas. Si a esto le sumamos anteriormente el no tener un vehículo de traslados, la situación se torna aún más difícil, por ende, el buscar algún lugar en nuestro lugar de residencia en donde no exista demasiada contaminación lumínica es primordial si queremos darnos ese placer en la contemplación.

La luz artificial es una problemática actual, creo que – a pesar de algunas medidas que restrinjan su alcance – esto seguirá avanzando irremediablemente. Uno de los principales factores que incrementa la intensidad lumínica es la publicidad, a pesar de que existen protocolos para esto, hoy vemos como en algunas autopistas de nuestras ciudades, existen esas enormes pantallas Led con alto brillo. Dejo claro que no tengo nada en contra de la publicidad, por si las dudas. Estas mismas pantallas iluminan una gran porción de metros a la redonda, incluso han surgido algunos reclamos por el uso cercano al transito vehicular ya que podrían causar accidentes por su alto grado de brillo en ciertos momentos. Pero no solo altera lo que es el normal transitar en ciudades, sino que afecta a la naturaleza misma. De esto último doy fe en donde en algunas plazas, debido a la cantidad de luminarias, las aves, de habito diurno, hacen en la noche su vida “normal” yendo de un lado hacia otro. No haré hincapié en lo mucho que afecta a nuestro organismo porque dejare al final de esta nota algunos enlaces para que usted – amiga y amigo – puedan enterarse de estas situaciones que nos afectan.

Lo otro, son las mismas luminarias publicas que, en algunos diseños, “esparcen” mayor luminosidad en el entorno. Muchas personas dirán que esta muy bien porque están creadas para seguridad, y tienen razón porque la delincuencia no da tregua, claro que esta luminosidad no es sinónimo de un gran resguardo. Pero en la actualidad no solo las luminarias publicas generan esta contaminación, sino también algunos de los focos instalados en algunas propiedades, ya sea en patios o edificios. Es decir que la regulación es casi nula en cuanto a esto último, mientras más ilumine, mejor, obviamente y es entendible. Relativo a lo que son ciertos reglamentos, existen algunos parámetros que son convenientes conocer, sobre todo al país que nos convoca, Chile, aunque bien pueden darse en diversos lugares de los continentes. Revisemos.

Mapas de contaminación lumínica, Chile.

Me recuerdo que, en la década del ochenta, cuando en mi germinaba la semilla de la observación de planetas y estrellas, el corte inesperado del suministro eléctrico producto del ambiente político que se vivía en aquel momento (cadenazos a los cables del tendido y uno que otra torre derribada durante las protestas), la oscuridad se dejaba caer sobre gran parte de algunas regiones. Es más, tengo patente el recuerdo de uno de mis abuelos en donde cerca de las 22:00 horas, dijo: “salgan, comenzó la invasión”, aludiendo, jocosamente, a la llegada de los marcianos, eso era porque durante un corte de luz se veían miles de estrellas en una noche sin Luna. Una maravilla, pero también no dejaba de ser intimidante. Es ahí que quedé fascinado con la magnificencia del manto estelar, veía cúmulos de estrellas en donde nunca creí ver.

Quizás pueda sonar ambicioso o poco cuidadoso con todos los problemas que traen consigo los cortes del suministro eléctrico, sobre todo de la calle, pero es bueno volver a ver las estrellas en su plenitud sin ese “molesto” foco encima. Bueno, es parte de nuestro desarrollo tecnológico que acarrea avances para nuestra comodidad y ayuda. Es gracias a esto que podemos conocer - mediante imágenes satelitales - como la contaminación lumínica ha sido y es hasta nuestros días, algo sin control. Pero sin duda, también nos da esa opción de ir - de forma segura - a lugares en donde esta dispersión lumínica no nos afectara del todo. En las siguientes imágenes podemos apreciar estos mapas, comenzando por parte del continente sud americano.

En el grafico que acompaña el mapa, se puede ver que el 80.0 es la cantidad de contaminación lumínica en alto grado, siendo el 15.0 en el que estamos inmersos como ciudades.

Santiago, capital de Chile.
 

Parte de la zona central, Valparaíso, Chile.

 

Tomando fotografías.

Si ya de por si la observación es complicada en algunas ciudades, el practicar la fotografía astronómica se torna aún más compleja por los factores antes mencionados. Sobre todo, si contamos con cámaras especificas con larga exposición, aunque también algunos de los teléfonos móviles vienen con mejoras, muchas más que en versiones anteriores, igual se busca el mejor ángulo. A continuación, algunos ejemplos.

8 de octubre, 21:29, 2021 – Conjunción Luna – Venus, Comuna de Buin, Santiago, Chile.

Imagen gentileza: Marcela Vergara.

Venus, 23 de septiembre, 2021. Valparaíso, Chile. En ambas imágenes el tono naranja aparece producto de las luminarias públicas. Metadatos: Punto F, f/8. Tiempo de exposición, 20 seg. ISO, 1600. Distancia focal, 18 mm. Programación de exposición, Manual.

 

Luminarias, cerro Playa Ancha, Valparaíso.

En días nubosos es posible apreciar de mejor manera la dispersión lumínica en parte de las alturas de la ciudad de Valparaíso. Datos foto: Velocidad de obturación de 15 segundos. ISO 400, f/2.8. 21:20 horas.

Este gráfico explica muy bien lo que han sido las luminarias públicas y su impacto a nivel de luminosidad, claro que obviamente existen todavía ciertos alumbrados que se contraponen a lo estipulado en esta nota.


Afortunadamente existe preocupación en torno a esta situación, pero el mundo científico no ve con buenos ojos estas “soluciones” actuales. Tal como lo dijo el astrónomo José Maza: “Si seguimos así, de aquí a 20 o 30 años Tololo y Pachón no van a poder hacer astronomía de cierto tipo”, además acoto en el marco de una exposición en el año de 2019, “Las luces que apuntan al cielo están matando la astronomía en Chile”. Así de taxativo fue el premio de ciencias exactas, galardonado en el año de 1999.

A tener en cuenta.

Regulación de la Contaminación Lumínica (D.S.N°43/2012)

Desde 1998 Chile cuenta con una Norma de Emisión para la Regulación de la Contaminación Lumínica, que aplica a las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo.

Con esta norma se busca evitar la emisión de luz hacia el cielo y promover la utilización de tecnologías que no emitan en el espectro no útil para el ojo humano y que obstaculiza la observación astronómica. En 2012 se promulgó la revisión de dicha norma a fin de establecer mayores exigencias, ampliar las fuentes reguladas e incluir nuevas tecnologías de iluminación (D.S.N°43/2012 MMA).

  • El D.S.N°43/2012 está vigente desde el 4 de mayo de 2014. Esta norma restringe la emisión de flujo radiante hacia el hemisferio superior, además de restringir ciertas emisiones espectrales de las lámparas, salvo aplicaciones puntuales que expresamente se indican.
  • Las fuentes emisoras son las lámparas, cualquiera sea su tecnología, que se instalen en luminarias, en proyectores o por sí solas, que se utilicen en lo que se denomina Alumbrado de Exteriores.
  • También se incluyen los avisos, letreros luminosos, proyectores u otros dispositivos de iluminación posibles de ser movidos mientras se operan, y otros similares. No se consideran como alumbrado de exteriores, por ejemplo, la iluminación producida por la combustión de gas natural u otros combustibles, la de los vehículos y las luces de emergencia necesarias para la seguridad pública.
  • Las fuentes reguladas (luminarias) deben tener una certificación, emitida por un laboratorio autorizado por la SEC.
  • Las fuentes instaladas a partir del 4 de mayo de 2014 deben cumplir inmediatamente las nuevas exigencias. Por su parte, las fuentes existentes antes de la entrada en vigencia de esta norma (es decir, que estaban instaladas antes del 4 de mayo de 2014), tienen un plazo de 5 años para iniciar el cumplimiento de la regulación, lo que significa que a partir del 4 de mayo de 2019 la norma será exigible para todas las fuentes reguladas en las regiones de Antofagasta, Atacama y Coquimbo.
  • La fiscalización de la norma la realiza la Superintendencia del Medio Ambiente. Ir a la norma

Fuente: https://luminica.mma.gob.cl/norma-luminica/ 

Actualmente ya no es la contaminación lumínica la única culpable de no poder observar de buena forma los cielos, sino también los satélites artificiales, tema que abordaré en otro artículo.

Mirando la estrellas y planetas (en la medida que podamos).


Antes de situarnos en algún punto que consideremos apto para la observación estelar, es conveniente estar, por lo menos, unos 10 minutos en un lugar oscuro, cerrado en lo posible o bien si no contamos con esa posibilidad el poder usar lentes de sol para la adaptación de nuestra vista a la oscuridad. También si usamos equipos, como por ejemplo cámaras de fotos o de video, telescopios o binoculares, es conveniente para manipularlos bajo una luz roja. Se sabe que el ojo es poco sensible a este tono junto al color azul. Si desea saber más de este tema, visite: https://grlum.dpe.upc.edu/manual/fundamentosIluminacion-laVision.php

El patio o un balcón en altura, puede ser ese lugar para deleitarnos, en la medida que podamos, del cielo estrellado. Pero tal cual como mencione en las primeras líneas de esta nota, se nos pone cuesta arriba nuestros gustos por la observación estelar. Pero una vez instalados, junto a una taza de café, mantas - si la temperatura no nos acompaña – podemos echar mano a algunos detalles que nos ayudaran en esos momentos tan preciados.

-         Linterna con luz roja.

-         -  Mapa estelar, en lo posible en papel.

-          - Lugar cómodo y de fácil manejo de equipos.

-          - Si vamos a realizar fotografías, saber hacia que punto se encuentran algunas ciudades, de esa manera no “ensuciaremos” nuestra composición.

-           - Cámaras fotográficas (réflex).

-          -  Binoculares, en los posible de 10 x 50 ya que entra menos luz.

-          - Conocer nuestro punto de desplazamiento, así nos evitaremos algún accidente.

-          - Alimentación, galletas, chocolates o café.

 

Si podemos contar con algunos de estos elementos y adoptando los consejos, solo nos queda disfrutar de nuestra naturaleza y maravillarnos de un espectáculo único. Bueno, salvo que este nublado, pero eso es harina de otro costal.

 

Marcelo Moya S.

marcelomoyasa@gmail.com

13 de octubre, 2021.

 

Agradecimientos:

Foto nocturna, comuna de Buin: Marcela Vergara.

Foto arte "Mailo", estrella fosforescente: archivo personal, Marcelo Moya S.

Foto portada: Marcelo Moya S. Valparaíso, Chile.

Fuente gráfico alumbrado público: https://theilp.org.uk/publication/guidance-note-1-for-the-reduction-of-obtrusive-light-2021/

Mapa contaminación lumínica: https://www.lightpollutionmap.info/#zoom=2.55&lat=-39.2289&lon=-98.9615&layers=0BTFFFFFFFFFFFFFFFF

 

 


ZONA DEL RECUERDO ( Caso Colbún 2010).

  Zona del recuerdo. En esta sección, pretendo rescatar algunos de mis análisis a diversas situaciones las cuales, un determinado porcenta...